Posteado por: sinopacidad | febrero 13, 2009

Diputados poblanos duplican parque vehicular en su primer año de trabajo

Ernesto Aroche Aguilar

Los diputados que integran la actual legislatura no saben de crisis ni de problemas económicos, pues prácticamente duplicaron el parque vehicular del Congreso del estado en tan sólo un año.

De acuerdo con información que fue proporcionada por la Unidad de Transparencia del Congreso el número de vehículos aumentó de 14 unidades que se tenía registradas a finales del 2007 a 27 al cierre del 2008, primer año de trabajo de la 57 legislatura.

Entre esas 13 unidades nuevas que llegaron al Congreso se autorizó la compra de dos camionetas de casi medio millón de pesos cada una –que representan una tercera parte del gasto total– y que están asignadas a la bancada priista, aunque a decir de fuentes legislativas el presidente de la Gran Comisión, José Othón Bailleres Carriles, hace uso también de la camioneta Toyota Land Crusier que dejó a su salida el anterior líder priista y actual secretario del Trabajo y Competitividad, Pericles Olivares Flores.

En total el Congreso gastó 2.4 millones de pesos en la compra de vehículos nuevos durante el 2008, muy lejos de los 423 mil pesos que se gastaron en el primer año de la legislatura pasada en la compra de un solo vehículo, una Chevrolet Sonora 2005 que fue asignada al entonces presidente de la Gran Comisión y líder de la bancada priísta, Rafael Moreno Valle.

El resto del parque vehicular nuevo está compuesto por cinco jettas, cinco lupos, ambos de la marca Volkswagen, las dos camionetas Tahoe, y una Chevrolet Silverado.

Entrevistada en marzo del año pasado la presidenta del comité de Administración en el Congreso, Malinalli García, priísta de filiación justificaba la compra al asegurar que se contaba con modelo 1995, “incluso hay uno que está completamente acabado, está inservible. Nos salía más caro repararlos porque eran de tres legislaturas atrás que no se compraba el parque vehicular. Se designaron cinco autos Jetta para las fracciones parlamentarias, excepto el PRI, dos camionetas para las giras de los diputados”.

Inequidad priísta

La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) no sólo es la más numerosa –lo que le ha permitido imponer reformas y aprobar cuentas públicas por mayoritero—además es la que más prebendas tiene en materia de vehículos oficiales.

No sólo tienen asignado una camioneta cuyo costo supera los 413 mil pesos –la Chevrolet Tahoe—, y que originalmente estaba destinada, según palabras de Malinalli García, a “las giras de los diputados”; mientras que a los líderes de las otras cinco bancadas con representación se les asignaron solamente un Jetta, cuyo costó según los datos proporcionados por el propio Congreso apenas supera los 152 mil pesos.

Además, como ya se señaló, usan también el vehículo más caro que tienen registrado en el parque vehicular legislativo: la Toyota Land Cruisier que dejó a su salida el actual titular de la STC, y por la que se pagaron a principios del 2007 casi 700 mil pesos.

De hecho en la legislatura pasada sólo el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) tenían asignados vehículos. Rodolfo Huerta, entonces líder de los perredistas tenía asignado un Platina 2004, mientras que Víctor León Castañeda, dirigente de los azules, tenía a su cargo un Peugeot 206.

En cambio entre los priista no sólo el líder de la fracción gozaba de vehículos pagados con dinero del erario, el entonces diputado Fernando Morales Martínez –hoy precandidato priista a una curul en San Lázaro— tenía asignada una Suburban modelo 2000.

El resto de los vehículos estaban a cargo del Jefe de Servicios Generales, primero Lorena Herrejón Abud, y más tarde del también militante priísta Armando Díaz Arteaga –quién actualmente se desempeña como secretario técnico del actual presidente de la Comisión de Acceso a la Información Pública, Samuel Rangel—; de la secretaría General que tenía a su cargo Jorge Mora Acevedo, de la dirección de Administración del Congreso que encabezaba Eduardo Tovilla Lara y de la dirección administrativa que dirigía Sacramento Munive García.

Los priistas se consienten

Acababa de iniciar los trabajos de la 56 legislatura, cuando el recién nombrado líder de la fracción priísta y ex secretario de Finanzas, Rafael Moreno Valle, se autorizaba el gasto de 423 mil 990 pesos para la compra de una Chevrolet Sonora, la camioneta por supuesto fue asignada a su oficina.

Dos años después, y luego de la salida de Moreno Valle para contender como candidato del PAN a una senaduría, su sucesor, Pericles Olivares Flores, ni tardo ni perezoso también se autorizó la compra de una camioneta, más lujosa que la que traía su antecesor.

Los documentos oficiales señalan que el 31 de enero de 2007 Olivares Flores recibió una Toyota Land Crusier para su uso personal que costó casi 700 mil pesos. La camioneta fue heredada al actual líder de la fracción priísta.

“Nos salía más caro mandar a repararlos”: Malinalli García

Martha Montero Pérez

Entrevistada unos cuantos meses después de iniciados los trabajos de la 57 legislatura, Malinalli García Ruiz (MGR), presidenta del comité de Administración en el Congreso, reconocía la renovación del parque vehicular, sin mencionar claro que prácticamente se estaba duplicando el número de unidades.

El Columnista: Pareciera que hay un subejercicio en los gastos, compraron parque vehicular con un valor de dos millones de pesos, la adquisición del Seguro de Gastos Médicos Mayores…

MGR: En efecto se compraron vehículos, porque los que teníamos eran modelo 1995, incluso hay que está completamente acabado, está inservible. Nos salía más caro repararlos porque eran de tres legislaturas atrás que no se compraba el parque vehicular. Se designaron cinco autos Jetta para las fracciones parlamentarias, excepto el PRI, dos camionetas para las giras de los diputados.

El Columnista: ¿Cuánto se pagó por la adquisición de los nuevos vehículos?

MGR: Dos millones 418 mil 227 pesos, con IVA incluido. Y fueron una Chevrolet Silverado con un valor de 173 mil 220 pesos; dos Chevrolet Tahue, costo total por las dos 832 mil 72 pesos; cinco VW Jetta con un costo total de 764 mil 475 pesos. Cinco VW Lupo con un monto de 648 mil 460 pesos.

El Columnista: ¿Cuánto costaba reparar las unidades viejas?

MGR: En 173 mil pesos.

El Columnista: ¿Qué van hacer con los unidades inservibles?

MGR: Las pasamos a servicios generales y estamos viendo la manera de sacar la convocatoria para venderla a los trabajadores del Congreso del Estado. Estamos hablando que sólo van a participar trabajadores. Diputados, directores y secretarios generales estarán impedidos. De plano hay una unidad que no sirve para nada la dejaron pésimamente mal.

El Columnista: ¿Se decía que fue el vehículo que estaba asignado al PAN?

MGR: (Risas) Si pertenecía a una fracción, no recuerdo si era la del PAN.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: